Una pregunta bastó para que se diera cuenta de lo que no estaba viendo
Hace un tiempo estaba trabajando con un Subgerente. La empresa me había pedido acompañarlo para ayudarlo a desarrollar una mirada más ejecutiva, a generar más valor para la organización y a transformarse en un candidato para ser Gerente el día de mañana.
En una de nuestras sesiones comenzamos a conversar sobre los desafíos que veía en su propio crecimiento.
—¿Cuál crees que es tu mayor desafío?
Me contó que era desarrollar una mayor visión estratégica. Entender el negocio.
Seguimos conversando y le pregunté:
—¿En qué iniciativas estás trabajando hoy?
Me contó muy entusiasmado sobre un proyecto interesante. Le tomaría por lo menos tres meses e involucraría a varias unidades de la organización.
Entonces le hice otra pregunta:
—¿Qué está demandando hoy tu empresa de sus ejecutivos?
Me respondió:
—Felipe, lo que más repite el Gerente General es que tenemos que generar ahorros y encontrar nuevas formas de ingreso.
Perfecto. Entonces vino la siguiente pregunta:
—Si eso es lo que hoy necesita la organización, ¿cómo este proyecto te ayuda a posicionarte?
Se quedó pensando. Miró hacia arriba. Y dijo:
—Chuta…
Ahí apareció algo interesante. El proyecto en el que iba a invertir buena parte de sus próximos tres meses no estaba directamente relacionado ni con generar ahorros ni con desarrollar nuevas fuentes de ingreso. Y justamente esos eran dos de los principales desafíos de la organización.
Entonces cambiamos la conversación para atender esta incongruencia entre su agenda propia y la agenda de la empresa.
Primero, reflexionó en cómo podía delegar una parte importante del proyecto. Después empezó a buscar la información, datos, análisis y las posibilidades que existían dentro de su propia unidad.
Y nos hicimos una pregunta diferente:
—¿Qué proyectos podría impulsar que tuvieran impacto en los desafíos que hoy importaban a la empresa?
De esa reflexión aparecieron dos o tres iniciativas que podían tener un impacto mucho más relevante.
No basta con mirar tu propia agenda
Para mí, ahí está uno de los cambios más importantes cuando quieres comenzar a pensar como Gerente. Tienes que empezar a mirar la agenda de la empresa:
- ¿Qué necesita lograr?
- ¿Qué problemas necesita resolver?
- ¿Qué temas están ocupando la atención de sus principales ejecutivos?
Porque si quieres asumir mayores responsabilidades, necesitas encontrar espacios donde puedas ayudar a la empresa a avanzar en esos temas.
Si tu empresa está hablando de eficiencia, busca espacios donde puedas construir eficiencia. Si está hablando de seguridad, busca espacios donde puedas mejorar la seguridad. Si está hablando de crecimiento, busca dónde puedes contribuir al crecimiento.
Y ordena tu agenda acorde a eso.
Porque quienes logran ascender y posicionarse como ejecutivos no son solamente quienes hacen bien su trabajo. Son quienes comienzan a generar impacto en los temas que realmente importan para la empresa.
Si quieres ser Gerente, tu agenda tiene que empezar a parecerse a la agenda de la empresa.
Preguntas que puedes hacerte
- ¿Qué necesita lograr hoy mi empresa?
- ¿Qué problemas necesita resolver?
- ¿Qué temas están ocupando la atención de sus principales ejecutivos?
- ¿Mis proyectos actuales están alineados con esas prioridades?
- ¿Dónde podría generar un impacto más relevante?