← Artículos

    Nuevo Cargo

    Primeros 90 días como Gerente: 4 errores que debes evitar

    Para tener éxito en los primeros 90 días como Gerente, necesitas conseguir cuatro cosas: darle dirección a tu equipo, ordenar sus relaciones con otras áreas, establecer cómo van a trabajar juntos y aprender rápidamente lo que hacen las personas que lideras.

    Felipe Peña y Lillo

    Conseguir un ascenso es una gran noticia.

    Pero asumir un nuevo cargo también puede convertirse en uno de los momentos más difíciles de tu carrera.

    Y muchas veces el problema no es la falta de capacidad.

    Es no comprender lo que las personas esperan de ti cuando llegas a liderarlas.

    La diferencia entre conseguir un ascenso y tener éxito en el nuevo cargo →

    Hace un tiempo, una organización me contrató para trabajar con un ejecutivo que llevaba tres meses en su nuevo cargo.

    Su equipo no lo validaba como líder.

    Las cosas no estaban funcionando y necesitábamos entender qué estaba pasando.

    Al revisar la situación, encontramos algo sorprendentemente simple.

    Había fallado en cuatro expectativas fundamentales que los equipos suelen tener cuando llega un nuevo Gerente.

    Y ninguna tenía que ver directamente con su capacidad técnica.

    1. No dar dirección al equipo

    Cuando llega un nuevo Gerente, las personas quieren saber qué viene.

    No necesitan que tengas resuelto todo el futuro de la organización.

    Pero sí esperan que puedas explicarles qué harán durante los próximos tres meses.

    • ¿Cuáles serán las prioridades?
    • ¿Qué resultados queremos conseguir?
    • ¿Hacia dónde vamos como equipo?

    Cuando un Gerente no entrega esa orientación, ocurre algo peligroso.

    Las personas comienzan a dudar de su capacidad para liderarlas.

    Empiezan a preguntarse si realmente entiende el negocio y si sabe hacia dónde conducir al equipo.

    Y cuando esas dudas aparecen, su autoridad comienza a debilitarse.

    Porque una cosa es que la organización te entregue el cargo.

    Y otra muy distinta es que tu equipo confíe en tu capacidad para conducirlo.

    Cómo desarrollar visión estratégica para dar dirección como Gerente →

    2. No definir cómo trabajar con otras áreas

    Ningún equipo trabaja aislado.

    Operaciones necesita coordinarse con Mantenimiento.

    Comercial necesita relacionarse con Operaciones.

    Y prácticamente todas las áreas dependen de otras para conseguir sus resultados.

    Cuando llegas a un nuevo cargo, tu equipo espera que entiendas ese contexto.

    Y que ayudes a definir cómo van a trabajar con quienes los rodean.

    • ¿Quiénes son nuestros clientes internos?
    • ¿Qué esperan de nosotros?
    • ¿Qué necesitamos de nuestros proveedores internos?
    • ¿Qué acuerdos y niveles de servicio debemos establecer?

    Tu equipo necesita entender cómo se relaciona su trabajo con el resto de la organización.

    Cuando eso no está claro, aparecen los conflictos, las prioridades contradictorias y los problemas de coordinación.

    Y muchas veces las personas terminan tratando de resolver por su cuenta situaciones que necesitan orientación de su Gerente.

    3. No establecer cómo se coordinará el equipo

    Esta expectativa parece sencilla.

    Pero he visto a muchos Gerentes fallar aquí.

    Cuando asumes un nuevo cargo, las personas necesitan entender cómo funcionará el equipo contigo.

    • ¿Qué reuniones tendremos?
    • ¿Cómo vamos a coordinarnos?
    • ¿Cómo tomaremos las decisiones?
    • ¿Qué esperas de cada persona?

    Y hay algo muy humano detrás de estas preguntas.

    A las personas les gusta saber qué espera su Gerente.

    Quieren hacer bien su trabajo.

    Quieren cumplir sus compromisos.

    Y quieren saber si están entregando los resultados que se esperan de ellas.

    Cuando un Gerente tiene claridad sobre lo que quiere y logra transmitirla, trabajar con él se vuelve mucho más sencillo.

    Pero cuando esas expectativas no están claras, las personas comienzan a trabajar con incertidumbre.

    Y esa incertidumbre termina afectando la confianza.

    4. No aprender rápidamente el trabajo del equipo

    Imagina que llevas años trabajando en Operaciones.

    Conoces los procesos, entiendes los problemas técnicos y sabes perfectamente cómo funciona tu área.

    Un día llega un nuevo Gerente.

    Tiene una gran trayectoria profesional.

    Pero viene de Comercial.

    Nunca ha trabajado directamente en Operaciones.

    ¿Esperarías que conociera todos los detalles técnicos desde el primer día?

    Probablemente no.

    Pero hay algo que sí esperarías.

    Que se interese por aprender lo que haces.

    Y esto es especialmente importante cuando una persona cambia de función.

    • De Comercial a Operaciones.
    • De Sistemas a Comercial.
    • De Mantenimiento a Operaciones.

    Tu experiencia anterior puede ser extraordinaria, pero no necesariamente conoces el trabajo que realiza tu nuevo equipo.

    Por eso necesitas aprender rápido.

    • Preguntar.
    • Escuchar.
    • Observar.
    • Entender cómo funciona el negocio desde la perspectiva de las personas que ahora lideras.

    No necesitas convertirte en el mayor especialista técnico del equipo.

    Pero sí necesitas demostrar que estás haciendo un esfuerzo genuino por comprender su trabajo.

    Porque aprender lo que hace tu equipo también es una forma de demostrar respeto.

    Imagínate trabajar con un Gerente que no entiende lo que haces.

    Y que tampoco muestra interés por aprenderlo.

    ¿Qué confianza te daría?

    En el caso de este ejecutivo, esta era otra de las expectativas que no había logrado cumplir.

    Y eso estaba contribuyendo a que su equipo no lo validara.

    Qué hacer durante tus primeros 90 días como Gerente

    Si estás por asumir un nuevo cargo, quiero recomendarte cuatro cosas.

    1. Dale dirección a tu equipo

    Explica hacia dónde van, cuáles serán las prioridades y qué esperan conseguir durante los próximos tres meses.

    2. Ordena las relaciones con otras áreas

    Ayuda a tu equipo a entender su contexto, sus clientes y proveedores internos, y los acuerdos necesarios para trabajar bien.

    3. Define cómo van a trabajar juntos

    Establece las reuniones, los mecanismos de coordinación y lo que esperas de cada persona.

    4. Aprende rápido

    Interésate genuinamente por comprender el trabajo de las personas que ahora lideras.

    La autoridad formal no garantiza la confianza

    La organización puede nombrarte Gerente en un día. Pero la confianza de tu equipo tienes que ganártela.

    No basta con haber sido excelente en tu cargo anterior.

    Ahora tienes una responsabilidad diferente.

    Y las personas que lideras necesitan descubrir que pueden confiar en ti.

    Si estás por asumir un nuevo cargo, no improvises tus primeros meses.

    Prepárate para ellos.

    ¿Estás por asumir un nuevo cargo? Los primeros meses pueden marcar la diferencia. Prepararte para liderar un nuevo equipo es tan importante como haber conseguido el cargo.

    Conoce mi Coaching Ejecutivo →

    Sobre el autor

    Felipe Peña y Lillo

    Felipe Peña y Lillo es Coach Ejecutivo PCC, ex Gerente y profesor de Liderazgo en MBA. Durante más de 20 años ha vivido el mundo corporativo desde dentro, incluyendo 12 años como ejecutivo y Gerente. Hoy acompaña a profesionales y ejecutivos que quieren liderar mejor, crecer y prepararse para asumir posiciones de mayor responsabilidad. Ha realizado estudios de Liderazgo en Harvard y lleva más de 10 años formando ejecutivos en programas de MBA y en Magíster de Gestión de Activos.

    Conoce más sobre Felipe →